Arnaldo Otegi y el lehendakari Juan José Ibarretxe han sido de nuevo llamados a declarar por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. En esta ocasión la medida afecta también al mahaikide Rufi Etxeberria. El motivo de esta nueva llamada a declarar es la atención a la solicitud por parte del Foro de Ermua de ampliar la querella presentada contra las reuniones efectuadas entre Batasuna y lehendakari. Estas reuniones se enmarcan dentro de las conversaciones que se vienen manteniendo de cara a dialogar en torno a la resolución del conflicto. La petición de ampliación de la querella que hizo el Foro de Ermua fue debida a las palabras del propio Ibarretxe después de declarar anunciando que se reuniría cuantas veces hiciesen falta, que de hecho lo seguía haciendo, con quien hiciese falta para dialogar sobre el final del conflicto que vive Euskal Herria.
Ahora que alguien intente convencernos que la justicia española no está politizada y o que muchas de sus actuaciones no vienen dadas por impulsos políticos. Impulsos políticos cuyo objetivo son torpedear el conflicto y cortar las ansias de un Pueblo que exige ser reconocido como tal y respetado en todos sus derechos para poder vivir en armonía con otros pueblos. Si lo que intentan es clandestinizar el diálogo no lo conseguirán, ni el PP y sus acólitos (llámense éstos jueces o Foro de Ermua), ni nadie. No se puede clandestinizar a todo un Pueblo. Ya lo intentaron con una parte comprometida de este Pueblo y no lo consiguieron. Y el PNV (el de Imaz y el de Egibar) ya es hora que tome buena nota de todo ello.