Siguiendo los pasos del Lehendakari Ibarretxe y de los propios miembros de Batasuna Otegi, Barrena y Petrikorena, los dirigentes del PSE (Partido Socialista de Euskadi) López y Ares, han sido llamados a declarar por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco como imputados en un delito de desobediencia. La posible desobediencia es la de reunirse con miembros de Batasuna en el marco de una ronda de contactos entre fuerzas políticas vascas tras el alto el fuego declarado por ETA. Si en Euskal Herria existe un conflicto histórico y para resolverlo hay que dialogar ¿va a ser la politizada justicia española quien niegue esa vía de solución? La sociedad vasca eso no lo perdonaría jamás. En otro orden de cosas Batasuna sigue con su gira irlandesa y ayer se reunió con el ex primer ministro de Irlanda, Albert Reynolds (firmante de la Declaración de Downing Street) y con representantes políticos del unionismo e incluso con antiguos miembros de organizaciones paramilitares lealistas. Es curioso que lo que los unionistas británicos han hecho (hablar con los independentistas vascos) los propios unionistas españoles (PP) se nieguen en rotundo realizar. Llegará el día que tengan que hacer caso a las palabras que ayer les decía Reynolds a Otegi y Barrena: “es necesario hacer apuestas decididas y valientes sobre este tipo de procesos, sobre la necesidad de las negociaciones y conversaciones para alcanzar soluciones políticas“.